Explora tu cuerpo
desvanchistesaficionesmodistamodistasmodistomodistos pasarelapasarelasfaldascibelesdesfiledesfiles vestuariovestuarioseleganciaeleganteelegantes eleganciastrajesalfombrasupermodelosastrecalzadocalzadostacones cenicientasescaparates
desvanchistesaficionesmodistamodistasmodistomodistos pasarelapasarelasfaldascibelesdesfiledesfiles vestuariovestuarioseleganciaeleganteelegantes eleganciastrajesalfombrasupermodelosastrecalzadocalzadostacones cenicientasescaparates
¿Con qué frecuencia llegamos los españoles al orgasmo? ¿Son intensos? La 3ª Fase del Informe Durex de Bienestar Sexual concluye que los amantes españoles se sitúan en cabeza de los países con buen comportamiento sexual y que con mayor frecuencia alcanzan el orgasmo. BIEN!!!!
Veamos con más detalle:
El 66% de los amantes españoles logra llegar al orgasmo casi cada vez, compartiendo cima en Europa con los italianos y, a escala mundial, con los mejicanos y sudafricanos. (¿Somos unos máquinas o unos mentirosos?)
Muy por debajo se encuentran los franceses, los que menos frecuentemente alcanzan el orgasmo (sólo un 48%), seguidos de cerca por el Reino Unido (el 53%), Rusia (el 54%) y Alemania (el 55%). Cierran la lista China y Hong Kong, países en los que sólo un 24% de su población afirma alcanzarlo.
De la encuesta, realizada en 26 países, se extrae que, además de ser la culminación del placer sexual, el orgasmo es también fundamental para sentirse bien con uno mismo. Cuantos más orgasmos se tienen -afirman los expertos- más aumentan las posibilidades de lograr una salud física, mental y sexual adecuada.
Las conclusiones revelan que el 58% de quienes alcanzan el orgasmo están contentos con los aspectos emocionales de su vida sexual y que, 8 de cada 10 (el 77%) que alcanza el orgasmo con frecuencia se siente cercano/a a su compañero/a durante el sexo.
Los/as que siempre llegan al orgasmo y que lo disfrutan intensamente son aquellos/as que están más involucrados en una variedad de actividades sexuales, los que probablemente han tomado medidas para mejorar su vida sexual y los que utilizan productos como aceites para el masaje, lubricantes, juguetes sexuales o revistas.
España presenta buenos datos en plenitud sexual.
Los españoles también advierten las ventajas de llegar al orgasmo. Nueve de cada diez (el 88%) de los que lo consiguen, se sienten bien sexualmente y casi el 67% disfruta de una buena salud psicológica. Aunque el 81% de los hombres españoles casi siempre culminan su relación sexual con el orgasmo, sólo el 52% de las españolas declara alcanzarlo casi siempre. En ambos casos muy por encima de la media mundial que se sitúa en un 63% para ellos y un 32% para ellas.
En el caso femenino, de los 45 a los 54 años se da una fase crítica en la frecuencia e intensidad, que se recupera y amplía a partir de los 55. En los hombres los niveles más bajos de intensidad se sitúan entre los 16 y 24 años.
Una relación sin prisas, retrasando el climax, ayuda a que las mujeres alcancen el orgasmo. En nuestro país las parejas dedican a los preliminares una media de 18/19 minutos.
Para las españolas, el camino más directo para llegar al orgasmo es la masturbación, mientras que los españoles prefieren el sexo en pareja. Si bien es cierto que todavía podemos crecer en frecuencia, nuestros orgasmos son intensos. En la encuesta, 7 de cada 10 ciudadanos admiten estar satisfechos con la intensidad de los mismos, un punto por encima de la media mundial que se sitúa en 6 de cada 10. Además, esta intensidad es equiparable en ambos sexos, lo que denota que hay una buena comunicación entre las parejas españolas.
Pese a estos satisfactorios resultados, el orgasmo se puede mejorar con la edad, la experiencia y la práctica.
¿QUÉ HACEMOS PARA MEJORAR EL NÚMERO Y LA INTENSIDAD DE NUESTROS ORGASMOS?
En España, la encuesta encontró que:
• El masaje puede ser muy efectivo. Los españoles que alcanzan orgasmos regularmente, con frecuencia inician su relación utilizando el contacto sensual con su pareja.
• Juguetes sexuales, como los vibradores, incrementan enormemente la calidad de los orgasmos en las mujeres. Quienes los utilizan comentan sentirse plenamente satisfechos con la intensidad de los mismos.
• Tomarse el tiempo necesario puede tener un impacto significativo sobre la calidad de orgasmos. Los españoles que están totalmente satisfechos por la intensidad de sus orgasmos, emplean un promedio de dos minutos más de juegos preliminares que los que no lo están.
• Es necesario pasar más tiempo solos con nuestras parejas. Incluso al 42% de los que llegan al orgasmo con regularidad les gustaría pasar más tiempo con su compañero/a.
• Libros, vídeos, revistas… ayudan a los hombres españoles a intensificar sus orgasmos.
• La ternura, el amor y una relación más duradera son factores determinantes en las mujeres para conseguir el orgasmo
Todo se ha hablado de los orgasmos. Las formas de estimular a una mujer para que alcance la meta son miles y todos se interesan en darle el mayor placer a su pareja. Pero ¿Cómo saber si te está mintiendo? ¿Cómo saber si realmente llegó a alcanzar esa deseada meta? En simples palabras… ¿Se puede detectar que una mujer está fingiendo un orgasmo?
Consultamos al doctor Enrique De Rosa, psiquiatra y sexólogo, quien aseguró que existen “muchos tipos de mujeres y muchos tipos de simulaciones”.
“Concretamente lo que produce un orgasmo es la contracción de la vagina”, explica el especialista. “Por este motivo el hombre, teóricamente, debería poder darse cuenta con sólo sentir estas contracciones”, pero la práctica no siempre es lo mismo que la teoría y darse cuenta “realmente de esto” es un poco más complicado que decirlo.
Mentirosas innatas. “Hay mujeres que son muy capaces de simular casi perfectamente el orgasmo”, comenta De Rosa.
Pero hay algo que muchas no tienen en cuenta, “ellas creen simularlo, pero en realidad se están excitando. En la actuación representan un fuerte orgasmo y de esta forma –algunas-, se excitan mucho”.
Existen muchas mujeres, algunas completamente aptas a mentir y hacerte pensar que estás haciéndola gozar como nunca otra persona nunca lo hizo y las que –lamentablemente para ellas- no logran mentirle a nadie.
“Una mujer que no sepa fingirlo se le hará muy obvio y difícil lograrlo. Porque sus movimientos físicos serán completamente raros” y evidentes para el hombre.
También existen otros factores que demostrarán la gran mentira: una descarga de energía que hace que tenga mayor actividad (no como el hombre que tiende a quedarse dormido), mayor sudoración, crecimiento/decrecimiento en la temperatura del cuerpo, cambios en la tensión muscular.
“Lo que en realidad pasa en el cuerpo al tener un orgasmo es una modificación cardiovascular”, por eso se producen tantos cambios, aunque muchas veces sean imperceptibles, están ahí.
Los estudios dicen que…
En la Universidad de Groningen, en Holanda, investigadores convencieron a 13 parejas de tener sexo mientras él o ella tenían la cabeza dentro de un escáner cerebral. Luego se les pidió a las mujeres que fingieran un orgasmo. De esta manera se podría comparar las imágenes con un orgasmo de verdad.
Los resultados proporcionaron un cuadro verdaderamente interesante para los científicos de cómo el cerebros del hombre y de la mujer reaccionan durante el sexo.
Al contrario de la suposición de que el cerebro del hombre “se desconecta” durante el sexo, mientras las mujeres necesitan estar mentalmente concentradas para obtener el máximo placer, las imágenes muestran que ambos sexos experimentan un gran bloqueo neurológico cuando tienen orgasmos.
La imagen mostró las zonas del cerebro que se activan o desactivan durante la estimulación y el orgasmo. Se descubrió que durante la estimulación una parte del cerebro llamada amígdala, ligada con emociones como el miedo y la ansiedad, se desactivaba tanto en hombres como en mujeres.
“Parece que el factor clave al tener un orgasmo es olvidar todo lo que nos rodea, dejarse ir, no sentir ansiedad ni miedo ni prestar atención al entorno”, aseguró el profesor Gurs Holstege, que lideró la investigación.
La excitación sexual y el orgasmo femenino son complejos procesos que involucran a toda la mujer, su mente y cuerpo. La mente humana recibe los estímulos sexuales del cuerpo, los procesa, y basada en lo aprendido anteriormente y en la experiencia causa que el cuerpo responda a ellos.
El cerebro comienza el proceso de excitación sexual como respuesta a los pensamientos (fantasía sexual,) estímulos visuales (viendo una pareja desnuda,) estimulación audible (escuchando la voz de una pareja,) estímulos olfativos (el olor del cuerpo de la pareja,) y gustativos (el sabor del cuerpo de la pareja.).
El cuerpo puede comenzar el proceso de excitación como resultado de que la mujer, o su pareja, toque sus genitales o senos, la sensación del aire fluyendo por su piel desnuda, o su ropa estimulando sus pechos o genitales. Mientras que la mente y el cuerpo pueden experimentar la excitación sexual separadamente, no pueden experimentar separadamente el orgasmo.
El orgasmo requiere que la mente y el cuerpo trabajen juntos. El pensamiento solo puede conducir a un orgasmo, pero éste se siente en el cuerpo. La estimulación y la excitación pueden originarse en uno o en otro, pero el orgasmo toma lugar en ambos.
Al nacer somos muy sensibles a los estímulos sexuales y nuestras mentes no han aprendido aún las respuestas sexuales “apropiadas.” Como resultado, al nacer, el orgasmo está probablemente controlado más por estímulos físicos que por procesos mentales. El orgasmo es simplemente un simple reflejo físico al nacer.
Hay dos cambios físicos por los que el cuerpo de la mujer debe pasar para que experimente el orgasmo.
El primero es la vasocongestión, la acumulación de sangre en los senos y órganos genitales. Esto resulta en que los pechos y genitales se agrandan, el cuerpo se siente más tibio o caliente al tocarlo, el color de los pechos o genitales cambia, y aparece la lubricación vaginal.
El segundo es la miotonía o tensión neuromuscular, la acumulación de energía en las terminaciones nerviosas y músculos de todo el cuerpo.
La miotonía es la tensión sexual a la que me refiero en mis consejos para la masturbación para mujeres pre-orgásmicas. La miotonía no es tensión mala experimentada como el resultado de sensaciones negativas. Usted puede experimentar una fuerte miotonía como una sensación de plenitud o tensión en su cuerpo antes del orgasmo, el punto de no retorno.
Algunas mujeres cuando se enfrentan a la miotonía fuerte no se permiten a sí mismas pasar el límite, dejarse ir, y entonces no experimentan el orgasmo.
Haga click en la imagen para ampliarla
Tres representaciones alternativas de la respuesta sexual femenina. El patrón 1 muestra orgasmo múltiple. El patrón 2 muestra la excitación que alcanza el nivel meseta sin continuar en el orgasmo (note que la resolución ocurre más lentamente); y el patrón 3 muestra varias caídas breves en la fase de excitación seguida por una aun más rápida fase de resolución.”
Del libro “Masters and Johnson on Sex and Human Loving”, Página 58
Copyright ©1982, 1985, 1986 By William H. Masters, M.D., Virginia E. Johnson, and Robert C. Kolodny, M.D.Los sexólogos han dividido el ciclo de la respuesta sexual en cuatro fases, excitación, meseta, orgasmo, y resolución. Estas son definiciones arbitrarias y es poco probable que la persona advierta el desarrollo de cada fase individual en su cuerpo. La cantidad de tiempo que la persona está en cada fase, e incluso el orden en el cual las experimentan puede variar. En una cita, una mujer puede excitarse sexualmente varias veces, incluso sin que ella lo sepa, sin que ella alcance nunca la fase meseta. Ella puede experimentar excitación y la fase meseta durante una intensa sesión de baile, pero retornar a su estado de no excitación durante el regreso a casa. Una vez en su casa ella puede experimentar rápidamente excitación y orgasmo como resultado de la estimulación genital directa sin experimentar la fase meseta. La manera en la cual la persona experimenta cada fase es personal, e incluso esto cambia dependiendo de su estado de ánimo y de con quién está.
La excitación puede ir acompañada por estas respuestas físicas a los estímulos mentales y/o físicos:
Del libro “Masters and Johnson on Sex and Human Loving”, Página 62
Copyright ©1982, 1985, 1986 By William H. Masters, M.D., Virginia E. Johnson, and Robert C. Kolodny, M.D.
Como mencioné arriba, la vagina se lubrica como resultado de la vasocongestión de las paredes vaginales. La humedad se “cuela” de las paredes vaginales como resultado del aumento de la concentración sanguínea que se produce allí. El proceso se denomina “transudación.”
Adentro de la vagina se forman pequeñas gotitas de humedad como resultado de esta infiltración. Estas gotitas se pueden juntar y fluir fuera de la vagina, resultando en que la vulva se humedece. La cantidad, densidad, y olor del lubricante vaginal de la mujer varía entre mujeres, y en la misma mujer dependiendo de muchos factores, incluyendo el momento actual dentro de su período menstrual, y de lo que haya comido. La presencia de lubricación vaginal no significa que la mujer esté completamente lista para el coito, ni su ausencia significa que no esté excitada sexualmente. Algunas mujeres producen muy poca humedad y requieren el uso de un lubricante de base acuosa como el “K-Y Jelly.” (El uso de lubricantes con base de petróleo, como la vaselina, puede resultar en infecciones vaginales.) Mientras que puede ser perfectamente normal o temporal, si usted experimenta algún problema de sequedad vaginal durante el coito, que la vea su doctor. Otras mujeres producen tanta humedad que literalmente mojan todo, lo cual puede ser motivo de vergüenza cuando ocurre en algún sitio público. Esto también es normal, y se debe a variaciones en los cuerpos de las mujeres.

Masters y Johnson informan que jamás observaron a una mujer orgásmica que primero no experimentara un cambio dramático en la coloración de los labios de la vulva. Si una mujer experimentaba este cambio de color, era más probable que experimentara el orgasmo.

Durante la fase orgásmica la mujer puede experimentar:
Las mujeres que jamás han experimentado el orgasmo, y las mujeres que no están seguras de si lo han hecho, preguntan frecuentemente “¿Cómo se siente un orgasmo?” Esta es una pregunta difícil de responder, si no imposible. Imagínese tratando de explicar a alguien cómo se siente estornudar o bostezar. No es fácil.
La manera como interpretan nuestros sentidos y nuestro cerebro los estímulos físicos es subjetiva, eso depende únicamente de las percepciones de cada individuo. Podemos medir los estímulos físicos, pero no podemos medir cómo los percibe la persona. Incluso si la mujer está conectada a un equipo de monitoreo cuando experimenta 15 contracciones orgásmicas fuertes en un lapso de 10 segundos, ¿cómo sabemos si está experimentando el orgasmo más intensamente que otra mujer que sólo tiene 5 contracciones durante 4 segundos? ¡La mujer que tiene el orgasmo de 10 segundos puede estar preguntándose por qué sus orgasmos son tan débiles! Si la mujer ha experimentado alguna forma de daño nervioso, puede no saber decir si ella había tenido un orgasmo.
Aquí está la descripción de Masters y Johnson del orgasmo femenino:
“Las mujeres describen a menudo la sensación del orgasmo como comenzando con una sensación momentánea de suspensión, seguida inmediatamente por una sensación inmensamente placentera que usualmente comienza en el clítoris y se difunde rápidamente a toda la pelvis. Las sensaciones físicas de los genitales se describen a menudo como calientes, eléctricas o ligeramente picantes, y frecuentemente éstas se difunden por todo el cuerpo. Finalmente, la mayoría de las mujeres siente contracciones musculares en su vagina o parte inferior de su pelvis, descriptas a menudo como “pulsaciones pélvicas”.”
Tipos de orgasmos
Aunque todos los orgasmos son orgánicamente idénticos, variando solamente en su intensidad y duración, todas las mujeres pueden no experimentar lo mismo.
Usualmente es totalmente distinto cómo la mujer experimenta el orgasmo durante la masturbación a como lo experimenta durante el sexo en pareja. En realidad, las mujeres a menudo informan que sus orgasmos más satisfactorios ocurren durante la masturbación, quizá porque ellas son todo el centro de atención, y no están preocupándose o distrayéndose por una pareja.
La mujer puede experimentar el orgasmo de manera completamente distinta si su vagina está vacía que si se inserta un pene o una mano. Ella puede advertir más sus contracciones vaginales cuando su vagina tiene algo sobre lo cual aferrarse, o cuando está vacía y se contrae sobre sí misma.
La mujer experimenta orgasmos de todo el cuerpo, orgasmos del clítoris, orgasmos vaginales y orgasmos uterinos. Mientras que los aparatos electrónicos pueden decir que son todos iguales, las mujeres pueden disentir.
Masters y Johnson, y otros, creen que todas las mujeres sanas pueden experimentar el orgasmo mientras están siendo estimuladas sólo por coito vaginal porque el pene empuja y tira de los labios menores, resultando en una estimulación indirecta del clítoris. Otros sexólogos no están de acuerdo con ellos. Puede ser técnicamente posible, pero parece que en la práctica es improbable.
Como indican los hábitos de masturbación de las mujeres, es menos probable que la estimulación vaginal resulte en orgasmo que las actividades que estimulan directamente el clítoris. Un noventa por ciento de mujeres que se masturban lo hacen estimulando su clítoris. Sólo un diez por ciento de mujeres estimulan su vagina mientras se masturban, e incluso así estimulan su clítoris simultáneamente. Cuando una mujer se masturba, casi se asegura el orgasmo. Incluso si el clítoris no fuera su órgano sexual sensorial primario, el hábito solo puede dictar que ella sea más orgásmica de la estimulación del clítoris, no de la vagina. ¿Es razonable creer que las mujeres se masturben de alguna otra manera que funcione mejor?
Como mencioné arriba, el cuerpo de la mujer no está preparado completamente para el coito hasta que ella está muy excitada, y en la etapa meseta. Si la mujer está muy excitada entonces parece posible que la estimulación indirecta de su clítoris, combinada con la estimulación vaginal, pueda resultar en orgasmo. Si hay una fuerte conexión emocional entre la mujer y su pareja durante el coito, esa estimulación psicológica sola puede resultar en un orgasmo, si ella está muy excitada. No puede decirse lo mismo de mujeres que intentan ir desde un grado bajo de excitación sexual directamente hasta del orgasmo por medio de la estimulación vaginal y clitoridiana indirecta. Si la vagina de la mujer es insensible a los movimientos del pene puede encontrar que la estimulación indirecta de su clítoris sola no es suficiente para llevarla al borde incluso si está muy excitada. Es razonable esperar que las mujeres necesiten de la estimulación directa del clítoris como preparación para el coito, incluso si no lo necesitan durante el coito vaginal para llegar al orgasmo.
Durante la fase de resolución la mujer puede experimentar:
Si la mujer experimenta un orgasmo, usualmente puede tener muchos más en una sesión, en tanto continúe una estimulación apropiada.
Algunas mujeres tendrán un orgasmo inmediatamente tras otro, en tanto siga la estimulación. La práctica parece hacer esto más probable.
El clítoris puede quedar extremadamente sensible luego del primer orgasmo, requiriendo un toque muy ligero o indirecto. La mujer puede necesitar solamente apartarse un poco del punto del orgasmo antes de poder tener otro. En este caso, la respiración profunda puede ayudar a la mujer a recuperarse más rápidamente, habilitándola a tener el siguiente orgasmo.
La mayoría de los orgasmos múltiples ocurren durante la masturbación al no haber nada o nadie que distraiga a la mujer de su placer, y es más probable que sea utilizado un vibrador.
Un vibrador eléctrico no se cansa, a diferencia de la mano de la propia mujer o la de su pareja. Una pareja varón que haya experimentado el orgasmo puede encontrarse incapaz de continuar con la estimulación de su pareja. Si el compañero desea que su pareja mujer tenga orgasmos múltiples, probablemente deba renunciar a su propio placer, al menos temporalmente.
¿Es necesario el orgasmo para la felicidad sexual de una mujer?
Si bien es cierto que hay millones de mujeres que han vivido vidas felices y satisfechas sin haber experimentado jamás el orgasmo, probablemente sus vidas habrían sido más satisfactorias si lo hubieran tenido.
El orgasmo es una función corporal normal. Si la mujer no experimenta el orgasmo, puede hallarse muy incómoda después del sexo, debido al exceso de sangre atrapada en sus órganos pélvicos. Hay quienes informan que las mujeres desarrollan dolores espalda y otros problemas de salud como resultado de esta tensión sexual no liberada. Los médicos en el pasado usaban vibradores para que las pacientes tuvieran orgasmo como un medio de tratar sus problemas de salud.
Si bien el orgasmo no es necesario para la felicidad de la mujer, hace a la vida más placentera.
Para las mujeres pre-orgásmicas, y para aquellas que sólo lo experimentan con mucha dificultad, puede ser un desafío lograr un balance entre su deseo de tenerlo y su felicidad sexual. Seamos honestas, por estos días hay mucha presión social sobre las mujeres para tener el orgasmo.
Los medios de comunicación masivos están llenos de referencias a los goces del orgasmo. Las mujeres quieren experimentar el orgasmo no sólo por su propio provecho, sino también para hacer feliz a su pareja y ser como sus pares. Hasta cierto grado, para algunas mujeres el orgasmo se ha convertido en una faena, en vez de un simple placer. Cuando las mujeres tratan con mucho trabajo de experimentar el orgasmo, el sexo se vuelve desagradable y frustrante, para ellas y para su pareja.
Ustedes no se pueden forzar a ustedes mismas, ni a una pareja a experimentar el orgasmo. Si se preocupan demasiado por la mecánica del orgasmo, pueden perder la intimidad del sexo.
Usualmente es más fácil para la mujer aprender a alcanzar el orgasmo mientras se masturba que intentar tener su primer orgasmo como resultado de coito. Es por esta razón que las mujeres pre-orgásmicas pueden querer tener sexo en pareja simplemente por el placer y la intimidad del acto sin intentar tener un orgasmo, al menos parte del tiempo. Reservando sus intentos de orgasmo para las sesiones de masturbación, cuando están solas y pueden pensar solamente en ellas mismas. Estas mujeres normalmente no pueden ser lo suficientemente egoístas como para hacerse el centro de atención durante el sexo en pareja. Ellas tratan de satisfacer las necesidades de su pareja al mismo tiempo que intentan satisfacer las propias, pero las necesidades propias usualmente terminan quedándose en el camino.
Fingir el orgasmo definitivamente es una mala idea.
Lo que comienza siendo una manera de salvar la cara frente a un nuevo compañero, y como un medio de darle a la pareja un refuerzo moral, termina usualmente siendo un estilo de vida permanente.
Las mujeres tienden a culparse a ellas mismas por todo lo que sale mal en una relación, entonces su incapacidad de llegar al orgasmo la atribuyen a su propia falla, entonces pagan el precio. Las mujeres tienen temor de decirle a su pareja que han estado fingiendo el orgasmo porque los trastornará, entonces no lo hacen. Si usted ha fingido el orgasmo, y decide contárselo a su compañero, debe admitir no solamente no haberlo tenido, sino también debe admitir que le ha mentido, para ocultarle algo, engañándolos. Las mujeres que fingen el orgasmo se frustran tanto por su inhabilidad y por las pocas habilidades de su pareja para lograrlo, que pronto se encuentran incluso evitando el sexo.
Cuando la mujer experimenta el orgasmo, real o fingido, le está indicando a su compañero que ha hecho un buen trabajo, que no necesita hacer nada nuevo la vez siguiente. La mujer que finge el orgasmo le está diciendo a su pareja que no necesita cambiar su técnica sexual, lo que es algo completamente opuesto a lo que ella debería decirle.
Las feromonas son esas sustancias que parecen tener parte importante de culpa en que nos volvamos locas por ciertas personas.
Al hablar entre nosotros de las relaciones entre hombres y mujeres (o entre personas del mismo sexo, claro está) a veces tendemos a utilizar el tópico de la química. Es decir, eso de que “hay química entre ellos”.
Es una expresión que se nos ha podido antojar algo absurda y falta de un significado puramente racional; pues bien, ya hace unos cuantos años que se sabe que, efectivamente, en todo este embrollo del cortejo sociosexual y las relaciones amorosas intervienen, entre otros factores, unas sustancias químicas llamadas feromonas.
Estas sustancias, inodoras pero perceptibles a través del olfato, son captadas por el órgano vomeronasal (OVN), que se encuentra en el interior de la nariz y está conectado por terminaciones nerviosas con el hipotálamo, que controla emociones como el miedo o la atracción sexual.
Aunque la existencia y el funcionamiento del vomeronasal en los seres humanos aún genera debate entre la comunidad científica (inicialmente era un órgano más vinculado a ciertos animales) diferentes estudios médicos han probado que como más feromonas segregas, más aumenta el apetito sexual hacia ti. Además eres percibido como más dominante e inspiras más respeto. Algo así como los códigos sonoros y olfativos que regulan las protosociedades de ciertas especies animales.
Las feromonas se concretan físicamente en una algo abstracto para nosotros, mezcla de sudor, hormonas y el propio olor de la piel.
Todo esto no viene más que a refrendar la dosis de aleatoriedad y la predominancia del atractivo físico en la creación (y destrucción) de relaciones sentimentales. Bret Easton Ellis, por citar un ejemplo, reflejaba a la perfección, a finales de los 80, la tan emocionante como absurda complejidad de las relaciones sentimentales entre jóvenes en su genial libro “Las leyes de la atracción”. Libro que, por cierto, fue adaptado al cine hace unos años con excelentes resultados. “Las reglas del juego” se llamó el largometraje. Protagonizada por James Van der Beek, el rubio protagonista de la serie “Dawson Creek”. Feromonas por doquier, así que ya sabéis.
El caso es que Winnifred Cutler, presidenta del Instituto Athena en Pennsylvania, proclama el descubrimiento de las feromonas en 1986, con la aparición de varios artículos en revistas científicas estadounidenses. Afirmaba que estas sustancias influenciaban las relaciones entre hombres y mujeres, potenciaban el deseo sexual y, en el caso particular de las mujeres, las hacía ser más fértiles y tener unos ciclos mensuales más regulares.
EstriasBook VirgenesPlanetas EspacialCosmicoCometaGalaxiaGalaxiasEclipsesMarcianosUniversosExploradores VisitantesDesconocidoDesconocidosExplorarTiempoTiempos CosmicosPlutonNaveganteestres
Es muy importante para tener una relación sexual placentera cuidar todos los aspectos · La preparación de un masaje para iniciar el juego es también parte de ese placer del sexo, que si nunca has probado, puede ser una gran experiencia.
El masaje consiste en una presión y un movimiento de las manos sobre la piel, en sí mismo ya puede ser muy placentero pero si queremos conseguir mayor resultado, podemos utilizar aceites esenciales que favorecerán el deslizamiento de las manos sobre el cuerpo de nuestra pareja. Existen varios aceites que podemos utilizar para este fin como el de pepitas de uva, el de almendra o el de yoyoba.
Además de estos aceites que hemos nombrado existen algunos que por sus propiedades son más específicos para el sexo, por su efecto afrodisíaco, estos son el aceite de sándalo de efecto sedante, el pachuli con un olor dulzón o el ylang de un olor más floral. También pueden encontrarse con este efecto el aceite de flor de azahar, el de jazmín o el de rosas. Podemos realizar nosotros nuestras propias mezclas en casa para máximo tres o cuatro masajes. La forma de realizarlos sería mezclando 30 ml. de aceite base (aceite sin aroma, neutro) mezclado con unas 12 gotas del aceite esencial que escojamos.
Iniciamos el masaje
Lo primero es una buena motivación para los dos miembros de la pareja, un lugar agradable en cuanto a temperatura, a la luz ambiente y tener un sitio confortable aunque firme para tumbarse. El miembro de la pareja que va a iniciar el masaje debe prepararse para ello, no es recomendable intentarlo cuando nos encontramos cansados o preocupados ya que es posible que entonces no logremos los efectos deseados en nuestra pareja ni en nosotros mismos. Antes de empezar el masaje a nuestra pareja, hay que relajar nuestros músculos y hacer unos pequeños ejercicios con nuestra cabeza y hombros.
El masaje de hombros es conveniente que nos lo haga nuestra pareja de forma que éste coloque sus dedos sobre nuestros hombros realizando una suave presión con los pulgares moviéndolos haciendo círculos a la vez que se presionan los músculos. Si al realizar el masaje existen puntos más duros o tensos hay que insistir con la presión de los dedos en esa zona.
Saber tocar a nuestra pareja puede transmitirle sentimientos, haciendo que el masaje sea una experiencia muy agradable para nuestros sentidos. Pero como todo, para saber hay primero que aprender y lo fundamental en masajes es que hay tres formas de masajear la piel: con un roce suave, la fricción con nuestras manos y el amasamiento. Cada uno hay que utilizarlo para una función distinta, el roce suave se ejerce al principio del masaje para extender el aceite sobre la piel. Movimientos más fuertes son los de amasamiento y sirven para liberarnos del estrés diario y por fin, la fricción de nuestras manos consiste en la presión en determinadas zonas del cuerpo especialmente castigadas por la tensión.
Masaje suave
Es el primer contacto sobre la piel, colocando las manos planas sobre la piel extendiendo el aceite sobre ella, el movimiento debe ser de arriba hacia abajo, si en el movimiento se observan nudos de tensión hay que insistir en esas zonas para intentar deshacerlos. Ahora hacia arriba de nuevo con las palmas abiertas y esta vez separando los dedos. Repetir la operación varias veces esta vez haciendo el masaje solo con las yemas de los dedos, sin apoyar las palmas de las manos y realizando una presión cada vez un poquito mayor.
Más energía en el masaje
En este caso el masaje sirve para liberar tensión y favorecer la circulación sanguínea. Hay que apretar la piel entre las manos como si estuviéramos amasando pan, haciendo el movimiento de apretar y levantar sucesivamente. Hay que ser fuertes en el masaje pero sin llegar a presionar demasiado.
Presión específica en ciertas zonas
Aquí se utilizan los dos pulgares que son los que ejercen la presión en zonas más pequeñas del cuerpo, sobre todo en los músculos que envuelven los huesos. Las yemas de los pulgares deben ejercer una presión haciendo movimientos circulares sobre la piel.
Muchos afirman que las mejores relaciones sexuales son aquéllas llevadas adelante por el amor, la salud y una alimentación correcta· Pero no se puede negar que ciertos productos ayudan a alcanzar los mejores momentos.
Los expertos son los primeros en señalar que los poderes de una persona enamorada y un estado físico saludable son los pilares básicos para el clímax. El problema surge cuando la energía vital acumulada no es la suficiente al momento del amor. Un enfermo o alguien agotado por el trabajo o el ejercicio físico es muy probable que no responda ante las exigencias.
Por eso, existen diferentes métodos que permiten “ponerse a punto” para mantener relaciones sexuales.
Alimentos afrodisíacos
Según la experta Brenda Love, en un artículo publicado en los EEUU en 1992 bajo el título “The Enciclopedia of Unusual Sex Practices”, un afrodisíaco es “un producto que aumenta o intensifica el deseo y la potencia sexual”. El término proviene de Afrodita, la diosa griega madre del mar, de la fecundidad y de la naturaleza en su estado más salvaje.
Hay ciertos alimentos cuyas propiedades actúan directamente sobre el deseo sexual:
- Ginseng coreano: Es un complemento asociado a complejos vitamínicos, y actúa como un estimulante general. Se recomienda que se abstengan de él las personas nerviosas o con trastornos de sueño y, en caso de ingerirlo, no consumirlo más de dos meses seguidos.
- Concentrado de té: Estimula el corazón, por lo cual favorece la erección. Se debe agregar una gota en un vaso de bebida (nunca alcohólica), aproximadamente media hora antes de mantener relaciones.
- Vigorex: Este producto, que se extrae de la avena, se comercializa con distintos nombres o se agrega a refrescos energizantes. Un estudio realizado por el Institute for the Advance Study of Human Sexuality comprobó que mejora el rendimiento de los hombres, favoreciendo la erección y prolongando el orgasmo. Mediante un análisis de sangre, se supo que aumenta los niveles de testosterona en sangre. La dosis recomendada es de 300 mg por día.
- Vitamina B-6 (Niacina): Mantiene en el tiempo las sensaciones eróticas y favorece el orgasmo. Se recomiendan 500 mg media hora antes de la relación sexual.
- Vitamina C: Ayuda a tener un estado físico saludable, y es un excelente reconstituyente para las personas de edad avanzada. Como el ácido ascórbico genera radicales libres que provocan el envejecimiento de las células, los expertos aconsejan ingerir un gramo diario en primavera y otoño, y descansar en verano e invierno.
- Vitamina E: Ésta, que se acumula en testículos, glándulas suprarrenales y pituitaria, restablecería la fertilidad y potencia sexual en varones maduros. La dosis diaria recomendada es de 25 mg, pero se puede llegar sin problema al gramo por día. La vitamina E se encuentra en los espárragos, el germen de trigo, las pipas de girasol, las legumbres, los frutos secos y, en cantidades superiores, en el aceite de oliva.
Algunos tips a tener en cuenta
- Los narcóticos, los relajantes musculares y el alcohol no son recomendables si se busca una buena relación sexual, porque son muy difíciles de dosificar. Aunque es cierto que bien sirven, en pequeñas dosis, al momento de los juegos de aproximación y conquista, ya que favorecen la desinhibición de las personas muy tímidas o excesivamente responsables que quieren empezar una relación.
- Un afrodisíaco natural es la abstinencia. Muchas veces, mantener con frecuencia relaciones sexuales transforma ese placentero momento en una rutina, exacta y previsible. Un descanso permitirá al deseo reaparecer con mucha más fuerza.
- También es muy favorable prolongar en el tiempo los juegos previos. Sin embargo, los amantes del “sexo rápido” suelen afirmar que son la espontaneidad y la sorpresa las que incrementan con fuerza el deseo.
- Hay que tener en cuenta el importante rol que cumple la imaginación al momento de mantener relaciones sexuales
En la década de los 50 el médico alemán Ernest Gräfenberg describió una pequeña zona ubicada en la cara anterior de la vagina (si se hace el tacto podríamos decir que está adelante, a “las menos diez del reloj”) cerca de la uretra femenina.
Sería un área que al tacto se nota algo elevada, con mayor sensibilidad erógena y que este médico relacionaba con la eyaculación femenina (un líquido que no es orina ni contiene espermatozoides). Al excitarse, algunas mujeres, en el momento del orgasmo expulsarían este líquido.
Si bien algunos investigadores describen la eyaculación femenina (llegué a ver películas donde mostraban este fenómeno) y colegas brasileños presentaron un trabajo en el Congreso Mundial de Sexología de Hong Kong (1999) donde hablaban de otros puntos similares (Punto A), muchos le restan importancia. El Dr. Gräfenberg (de la primera letra de su apellido viene el nombre de punto G o punto de Gräfenberg) decía que se producía, en algunas mujeres, la expulsión a través de la uretra, de un líquido claro y transparente en el momento culminante del orgasmo sin función lubricante ya que se emite en el final del acto sexual.
Promovidas por lecturas que relacionaban este punto con una mayor facilitación orgásmica, muchas mujeres se propusieron buscarlo obsesivamente, olvidándose que el cuerpo todo puede ser una extendida zona erógena. También es cierto que otras mujeres dicen que se excitan en mayor medida, logrando el orgasmo con facilidad cuando se estimulan (o lo hace su pareja) -además del clítoris- en el interior de la vagina, quizás en el famoso punto.
¿CÓMO ENCONTRARLO?
Si quisieras buscarlo lo más fácil es que te acuestes en la cama con algunas almohadas bajo la pelvis de tal manera que la entrada de la vagina quede elevada (similar a la posición ginecológica); luego que tu compañero lubrique sus dedos y tu vagina, y busque una zona más rugosa ubicada en la pared anterior (recuerda: “a la menos diez del cuadrante de un imaginario reloj”), sin presionar fuerte ni constantemente sino más bien suave y moviendo el dedo de derecha a izquierda y hacia atrás o en círculos: o sea, pasar por el Punto G sin apretar ni concentrarse en él directamente.
|
” La segunda vez que fui con Alejandro, él procuró buscarme el punto G (yo había intentado hallarlo antes), me introdujo sus dedos y palpó suavemente en mi interior hasta que sentí una gran excitación y él a su vez tuvo una sensación como que estaba en contacto con algo distinto: tuve un orgasmo diferente, intenso. Luego, mientras él me estimulaba el punto G, lo hacía también con el clítoris; les recomiendo hacerlo: es como tocar el cielo”. Cecilia, 41 años, secretaria |
¿EXISTE EL PUNTO G EN LOS VARONES?
Se ha hablado que, en los varones, también existiría un Punto G situado cerca de la uretra pero, en realidad, se está hablando de la región prostática y no es fácil acceder a este lugar porque hay que realizar la introducción anal digital y tocar la próstata a través de las paredes del recto, cosa que a muchos varones les molesta o rechazan francamente. Hay quien describe mayor excitación con la estimulación y masaje de este punto con más rápida erección y mayor intensidad en la respuesta orgásmica con un eyaculado de chorro continuo y vigoroso.
|
“Me gusta que mi pareja me introduzca los dedos en el ano, profundamente, mientras me estimula oral y manualmente el pene; es una sensación incomparable y así tengo los mejores orgasmos aunque otras veces lo hagamos de la manera tradicional”. Carlos, 32 años, gerente |
Esto que quizás les parezca extraño es una práctica que llevan a cabo algunas parejas heterosexuales (incluso con el empleo de falos artificiales o “vibradores”) y, por supuesto, las homosexuales que también lo hacen, obviamente, con el pene. Otros niegan este punto en los varones (lo relacionan sólo con la zona erógena anal) aduciendo que es una de las tantas fantasías con las cuales los humanos intentan aumentar su pasión.
EL PUNTO A
Cuando la expedición de búsqueda del Punto G estaba volviendo, algunos científicos agregaron, en 1996, una nueva zona vaginal que, supuestamente, produciría rápidamente el orgasmo femenino. Lo llamaron Punto A (A-spot). Estaría ubicado en la misma pared vaginal pero más atrás, a medio camino entre el Punto G y el cuello de la vagina. De acuerdo con un grupo de investigadores la estimulación del Punto A produciría:
Mayor, más rápida y prolongada lubricación
Mayor excitación
Múltiples orgasmos
Las posiciones que favorecerían, durante la penetración, la estimulación de ambos puntos serían:
la mujer boca abajo y el varón detrás suyo
colocada la mujer sentada en el borde de la cama y él arrodillado delante
la mujer en posición como los animales (”more ferarum” = “como las fieras”), también popularmente llamada “del perrito” o “pecorina” (palabra que procede de la palabra “oveja” en italiano) o “picolina”
Si detectan, en la vagina, una zona con mayor sensibilidad erógena bienvenida sea, si ven salir una emisión profusa durante el clímax no se inquieten y disfrútenla, pero no se deberían sentir en menos o en falta “por no encontrar el bendito punto G”.
Ahora les traemos unos consejos que me llegaron por correo y que te serviran para aprender a hacerle el amor a tu mujer, sin dudas muchos se daran cuenta de los errores que comenten y algunas mujeres se reiran por que le ha tocado vivirlo, esperamos les sirva.
NO INICIAR SIEMPRE CON BESOS…. Evadir los labios de la mujer y lanzarse directamente a “otro lado” nos hace sentir como si nos hubieran contratado…
APRETONES…. Cuando tomes el seno de una mujer en tus manos, no actúes como ama de casa en el supermercado probando melones.
HABLANDO DE PEZONES…. ¿Quién les dijo a los hombres que morder con fuerza el pezón a una mujer es algo estimulante? ¿Te gustaría que te mordieran un testículo? Hay caricias que un hombre hábil puede hacer con los dientes y lengua, pero Nooooo me refiero a esas mordidas que pareciera que quieren desinflártelas. Ah!!! Tampoco juegues tanto con los pezones entre tus dedos como tratando de sintonizar sabe que estación de radio.
IGNORAR OTRAS PARTES DEL CUERPO FEMENINO… Una mujer es algo mas que tres partes del cuerpo….Por si no lo sabías, hay áreas en el cuerpo de una mujer que son ignoradas tan frecuentemente, así como las rodillas y la parte de atrás de los muslos, dentro de muchas mas que todas las mujeres tenemos repartidas en el cuerpo (desde la punta del pie hasta el tope de la cabeza.)
DESNUDAR TORPEMENTE. La torpeza manual a veces echa a perder toda la sensualidad, y aun más cuando quieres repetir lo que probablemente viste en una película de Hollywood. Si no puedes desabrochar el sostén o los botones de la blusa…. mejor dinos para que nosotras te ahorremos la vergüenza.
UN REGALITO NO DESEADO. Los condones son responsabilidad masculina. Cómpralos, llévalos y échalos a la basura después de usarlos. No nos encargues a nosotras esos trabajitos.
ACCION POR EPISODIOS. Las mujeres, a diferencia de ustedes no recomenzamos donde las cosas se quedaron; si detienes la acción una vez iniciada, tendrás que regresar al punto inicial… lo sentimos mucho!
DESVESTIDA A MEDIAS. A ninguna mujer le gusta sentirse estúpida y vaya que se siente una estúpida cuando nos intentan quitar un suéter o playera y las cosas se atoran en la cabeza y queda una como cebolla…. y a ustedes les vale… aprendan a desvestirnos bien!!!!
QUITARSE LOS PANTALONES ANTES DE TIEMPO. La vista de un hombre en calcetines y boxers no es exactamente lo mas sexy del mundo eh?…. quítate los calcetines, no seas ridículo
ALTA VELOCIDAD. Cuando llegues a la afortunada situación y empiece la acción, lo peor que puedes hacer es comenzar a taladrar como si estuvieras repavimentando la calle de tu casa, suavidad por favooooor, a lo mejor después de un rato le pones rapidito… pero… no todo el tiempo!!, variale a las velocidades…
IRSE RAPIDO…. Este es probablemente el temor más grande de ustedes y con razón… Si por algún motivo te vas antes de que ella acabe, mas vale tengas preparada una buena ruta alternativa para asegurarte de que ella goce también. Somos más tardaditas, pero una vez encarriladas, ¡¡no nos gusta quedarnos a medias!!!
IRSE MUY TARDE. Muchos hombres llaman aguante a no poder irse durante más de una hora; ¡¡que hueva!!!! Si eres de los hombres maratónicos, conviene que pegues algo interesante en el techo, para que tu pareja tenga en que entretenerse mientras acabas.
HACER SEXO ORAL: No eres un gato gigante ante un plato de leche eh?…. busca con tu lengua el punto débil de tu chica, y aguanta!….aunque se te duerma la quijada y la lengua!!!… no pares….
EMPUJARNOS LA CABEZA. Ustedes insisten en hacer esto como si quisieran atravesarnos la nuca con el miembro!!!. A todas nos mata esto, aunque lo hayas visto en ciertas películas porno….EL NO AVISAR CUANDO TE VAS… El semen sabe a algo así como a mariscos remojados en agua de mar… y si se los traga sin avisar es terrible!… ten la gentileza de avisarle para que no se vomite en tu cara.
CREERTE LAS PELICULAS PORNO. En las películas XXX profesionales, a las mujeres que cobran muy buen dinero por ello parece encantarles todo lo que un pelota les haga, así sea cachetearlas o darles unas amasadas y aventadas buenas… esto no es la vida real muchachitos!!!… no todo lo que ves en video es cierto…
HACERLA MONTAR POR HORAS. Pedirle que se suba puede ser sexy para una mujer; pero que se pase ahi horas es de lo mas aburrido!… Y no te quedes ahí nada mas desparramado con las piernas abiertas. Y por amor de Dios, déjala descansar mientras tu regresas a tomar la iniciativa, ayuda un poco, no seas huevón…
INTENTAR LA PENETRACION ANAL SIN PERMISO. Lo único peor a esto es no solo intentarlo, sino quererle ver la cara de boba a la chica pretextando que “fue un accidente”… no ma…
SER POCO CREATIVO. La imaginación es probablemente la herramienta sexual mas poderosa con la que un hombre pueda contar, olvídate del tamaño de tu cosa, la forma en que la muevas o que tan acrobático o musculoso seas; si no tienes imaginación, tu calificación no pasara de un 5, Si tienes imaginación… eres el rey!!
TRATARNOS COMO CIRQUERAS… El Kama Sutra es una cosa, el Circo Ruso es otra. ¡No somos contorsionistas, por el amor de dos!!
LA CHUPADA DE DRÁCULA. Es algo súper cachondo el practicar suaves y delicadas succiones en los lados del cuello o de lugares sensibles del cuerpo. Pero a ninguna nos gusta andar con los horribles chupetones como si nos hubiese raptado Drácula….. Y a propósito, por favor, no nos chupen como si fuéramos un bombón. En serio, eso le quita lo sexy al asunto…
HITLER EN LA CAMA. No te pongas a gritar instrucciones sexuales, la cama o sillón trasero del auto o sofá o lo que sea, no es un campo de concentración, y si deseas algo específico, pídelo, pero recuerda que hay maneras!!
APLASTANDOLA….. Por lo general, los hombres pesan mas que las mujeres, así que si estando tu encima de ella ves que en lugar de experimentar un orgasmo se comienza a poner morada, bájate de esa posición. Esto es lo mismo que cuando tienen sexo después de haber comido muchísimo, se siente como que te van a reventar como globo de Cantoya.
DARLE LAS GRACIAS. Nunca le des las gracias a una mujer por haber hecho el amor contigo; agradece que te den un poco de sopa o un café, pero nunca una sesión de buen sexo, sería como pagarle con tarjeta de crédito por lo que acaban de hacer…..
NoticiasAstronomiaFogonazosBolsaCallejeroAsombrosoCurioseando Cosas de mujeresSolo mujeresCostumbres femeninasEl Sahara libreMujeres DajlaBenazir BhuttoYacimientos romanos La arqueologiaSobre historiaPasajes historiaAprende ArteAprender Arte Conoce ArteMusica europea